Espiritualidad Práctica – Lilian Maitino

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Muchas cosas se dicen y se han dicho acerca de la Espiritualidad. La hemos relacionado a estados particulares, diferentes niveles de sensaciones, o niveles de conciencia, aspectos del ser humano, actividades específicas. Al día contamos con posiciones filosóficas y religiosas como referentes. Y las comprendemos como derivas del mundo Occidental o derivas del mundo Oriental según de donde provengan.

Nuestro propósito, al iniciar estas conversaciones, es encontrarnos en la reflexión a cerca de la espiritualidad y llevarlas según sean sus consecuencias a la vida cotidiana, a la práctica de todos los días.

Podríamos decir que hoy, en la Posmodernidad, es uno de los temas mas conversados. Tal ves, más adelante, en una conversación futura podríamos encontrar algunos factores de índice cultural y evolutivo, que hacen que hoy sea un tema, y desde allí dialogar acerca de ¿que se dice?, ¿que se vende?, y ¿que se hace?, en la ámbito de la espiritualidad así tratado en nuestro tiempo de hoy.

Volvamos a nuestra conversación actual, iniciemos una pregunta para andar juntos, ¿Que es La Espiritualidad?…. Lo que he escuchado en mi experiencia profesional en charlas y talleres, y en mi experiencia personal acerca de este tema, siempre aparece como una actividad particular. Las personas preguntan ¿es espiritual esto o aquello? O nos preguntamos “si nuestra vida es espiritual”.

Como reflexión me surge algo que escuche decir al Dr. Humberto R. Maturana, uno de los científicos chilenos mas destacados de nuestra época, y una persona maravillosa. El nos invita a conversar sobre el origen de lo humano en su premisa “Somos seres amorosos”, El dice “Cuando hablamos de algo, y surge como preocupación es por que eso nos falta, de lo contrario simplemente lo viviríamos.”O como dice el Tao al referirse a sí mismo, _ “Sí hablamos de Tao no es Tao.”.¿De que estamos hablando entonces cuando nombramos la palabra Espiritualidad?
En mi opinión, allí cuando hablamos de espiritualidad surge un mundo de experiencias, de actividades, de explicaciones y de palabras acerca de un fenómeno particular. Un mundo definido, un mundo de sentido, que hemos caminado como humanidad a través de la historia y a la vez parece encerrar un misterio insondable, inabarcable, inasible. Adquirible tal vez, si utilizamos esa manera particular de vivir. Si miramos un poco mas quizás también surja algo que estamos deseando o que estamos necesitando en nuestro vivir. Estoy segura que es una de los temas que han acechado todos los humanos que nos preceden, y estará acechando a todos los seres humanos que vendrán.

Echemos una mirada a estos fenómenos dentro de nuestro paradigma Cultural Occidental , donde hacemos categorizaciones y convenciones para conocer- Hemos convenido que una de las manera de nuclear temas y que llamamos Instituciones Sociales, en este caso La Religión, con mayúsculas, se encargue de lo que llamamos espiritualidady agrupe todas las que llamamos religiones con minúscula. Así todas los pensamientos, prácticas agrupadas y temáticas sobre lo que llamamos Dios, elevación espíritual , el alma, el espíritu, entre otras ; aquellos están ordenados dentro de cada uno de estos núcleos doctrinas y practicas, cultos o religiones, según el Dios que corresponda.

Esta manera de diseccionar quirúrgicamente al ser humano, por supuesto, que no es inocente en los resultados que se reflejan en la vida cotidiana de uno, y tiene que ver con un modo de entender y mirarnos como seres humanos, ideas y practicas acerca de nosotros mismos, acerca de quienes somos, de que nos hace bien y que nos hace mal. Y que devienen en lo que llamamos un paradigma, un orden social, identidades, roles, contextos, un “funcionamiento” de areas individuales y comunes, de estares y de haceres, en convivencia y articulación de acciones. Esta manera de mirarnos y de actuar, han resultados en grandes descubrimientos y progresos en determinadas áreas de la vida. A este modelo lo llamamos racionalista y se relaciona con considerar que el hombre podía medir todo lo que se le abría al paso.

¿El ser humano es una acción?, ¿o un conjunto de acciones agrupadas funcionando?, ¿Que es lo que esta funcionando o no funcionando? Sabemos acerca de ¿Que se trata ser humano?

Volvamos un momento a esta experiencia, y vivencia, en nuestro hacer cultural Occidental, donde en cada espacio los acuerdos fundamentales son normados. Vista de esta manera, la espiritualidad, parece un “producto del ser humano” un producto del hombre, un resultado; si haces esto “SOS” espiritual, si no haces esto y haces aquello, no lo “SOS”, ” SOS” otra cosa. Si el ser humano no es espiritual no tiene espíritu ¿Entonces que es?

En oriente por comparación o paralelismo, la espiritualidad se vive al parecer de otra manera, la concepción del hombre esta más integrada, en un marco amplio, holístico. Las conversaciones y las prácticas sobre espiritualidad, Dios y trascendencia, no están reducidas al ámbito de un culto o religión si no que se llevan a la vida diaria, como el fundamento, desde donde estar y hacer.

Aparece una diferenciación entre lo sensible y lo material, pero no parece mostrar un abismo, sino diferentes manifestaciones de la vida misma que se influyen o danzan. Aun así cuando la tradición Oriental, pone el acento en que esta vida que vivimos, en la que nos encontramos no es la valiosa, es lo que llaman Maya “ilusión”, y la verdadera es la “ la trascendente” , otra vez volvemos a poner el ojo en otro lugar, y el valor en otro lugar, que no es donde estamos, donde el ser humano esta , donde Uds. y Yo estamos diría Krishna Murti, un filosofo enorme nacido en India, que nos ha acercado pensamientos maravillosos, y prácticos, del reflexionar, para el encuentro con nosotros mismos.

¿Cuándo decimos entonces a través de la cultura Oriental, que esta vida no es valiosa; ¿Con eso que decimos? Decimos que nosotros no somos valiosos, volvemos a decir que esta vida no es estimable, no es valiosa. La que vale la que tiene valor es “la otra” vida.

En fin ambas maneras de pensar, y de hacer, tanto la Occidental como la Oriental, parecen concluir diciendo “Que esta vida no es valiosa”. Podríamos aquí, recurrir en vez de a los aparatos, y estructuras, de pensamientos y practicas milenarias tan complejos de las religiones, a la síntesis y expresión de sabiduría popular de ese sentir tan común, que el tango en Buenos Aires, Argentina, nos ofrece. “La vida fue y será una porquería ya lo se”..

Por todo esto, hoy, y a raíz de una de las inquietudes de la sociedad, acerca de la espiritualidad, y lo que hoy esta sucediéndonos a todas las personas, en la época de la globalización, que al parecer tiene que ver con el sentido, con el bienestar, y tal vez con alguna deriva evolutiva acerca de la vida misma. Desde estas inquietudes es desde donde fundamos este sitio, en el que usted se encuentra, www.espiritualidad.com.ar . Tomamos este termino Espiritualidad y lo volvemos un concepto, “Espiritualidad Practica”. Para intentar darle movimiento, y nutrirlo juntos. Devolverla al ámbito diario como un hacer del hombre, un hacer, que le trae consecuencias, de malestar o bienestar, allí, donde se encuentre. Un hacer donde el hombre esta involucrado, en todo su ser, su hacer, su estar, con sigo mismo, con otros, con el medio ambiente. En la vida misma.

Desde donde comprendemos como premisa inicial, al el ser humano como “un ser espiritual”, y desde allí este ser, este espíritu elige que hacer con sus acciones, y obtiene, lo que obtiene en su vivir. Todos somos espirituales, esta manera de mirarnos, nos facilita, nutrirnos de todas las tradiciones y escuelas espirituales y no espirituales, de todo el conocimiento anterior, y formar nuestros propios criterios individuales, propios, particulares: Allí según nos hagan bien y satisfagan las inquietudes, que a todos nos surgen a diario. ¿Cómo vivimos en bienestar?, ¿Allí donde estoy, con quienes estoy?, ¿Con lo que hago?

Nos permite a cada uno, hacernos esas preguntas espontáneamente y obtener respuestas adecuadas a lo que cada uno este buscando. A cada persona, hacer su pregunta por el sentido y por el bienestar particular-. Nos parece, que desde allí surge, desde el ámbito particular y no desde un ámbito universal filosófico, o religioso, o científico, una única respuesta, para todos. Si, nos ocupara en estas conversaciones, tomar una mirada respetuosa y seria, hacia cada uno de estos campos, y sus aportes, y desde allí, entonces, cambiar la pregunta acerca de ¿cual tradición es la verdadera?, a ¿que puede aportar cada una de estas tradiciones, disciplinas, conocimientos a nuestro vivir? Al bienestar diario, allí donde están Uds., donde estoy yo.

Me pregunto, y les dejo la pregunta, ¿Es posible responder en términos amplios universales acerca de la espiritualidad para todos los seres humanos?

Quizás esto mismo sea la escusa, para que no olvidemos, como al misterio acerca de nuestro origen y nuestra vida, podemos respirarlo, intuirlo, acercarnos a el, pero no podemos conocerlo con certeza. Podemos seguir desarrollando ideas, teorías, acerca de esto. Y también podemos, ver, como esas maneras de pensar, de hacer, y de sentir, afectan nuestro vivir en el momento que nos hacemos preguntas, desde las inquietudes profundas, e intimas, que allí estén surgiendo.

Con estas reflexiones, intentamos, tomar la preocupación acerca de la espiritualidad, en lo individual. Como una preocupación acerca de nosotros mismos y de nuestro vivir, acerca de ¿Que es lo que nos esta pasando allí? , ¿Cómo nos sentimos?, ¿Con quienes estamos? ¿Que hacemos a diario?.

La pregunta por el bienestar, sea esta individual o común, es una pregunta que se hace cargo de la salud, la satisfacción, los logros, estas instancias que le preocupan y afectan de una u otra manera particular a todo ser humano-
Cuando se hace esta pregunta, se sitúa en algún “lugar”, una localidad, la de ese ser humano particular, donde el está, se ubica, se mira, se ve, se siente, allí donde está. ¿Que esta haciendo?, ¿con quienes? ¿Cómo lo esta haciendo? ¿Desde donde? Surge entonces un conjunto de factores “una situación”.

Donde ese ser humano particular, puede “intervenir”. Tomar su poder y su responsabilidad y hacer uso de su libertad “elegir”. Surge lo que le importa, y no le importa. Surge “El”, en si mismo, en su singularidad, con otros , en la compleja simpleza de su vivir entero, con todo su mundo. Allí esta en “bienestar o mal estar”. Según su elegir.

Fíjense que fuimos desandando la primer pregunta que parecía inaccesible acerca de la espiritualidad y desde ella siguiendo su inquietud en el campo de lo concreto del vivir. En el campo del bienestar y del malestar humano.

Ya que las preguntas por la espiritualidad y las preguntas por el bienestar, en su ámbito de incidencia , solo cobran sentido, en el mundo del ser humano.

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